Mantener el orden

1. ORDEN 

Carecer de orden nos puede traer consecuencias graves en nuestra salud física y emocional.

El desorden es el resultado de cómo nos sentimos: desmotivados, desilusionados, desorganizados, estresados o agotados. Estar rodeado de caos hace que tu energía se debilite, con esta energía es con la que  debes afrontar tú día a día.

Si no pones orden en tu espacio es imposible que pongas orden en tu vida es una consecuencia directa. Cuando ordenas un espacio te sientes satisfecho y liberado. Tirar los elementos que no necesitas es otros de los procesos necesarios para sentirte liberado.

Esforzarte en dedicar tiempo a esta tarea diariamente,todo y  que no te apetezca o te guste, hará que tu actitud cambie completamente.

2. CONTROLA LOS ESPACIOS.

El espacio que ocupa cada elemento y cada persona es muy importante.

Si convivimos con varias personas  en un espacio, tanto sea en casa como en el trabajo, es importante que se respete a cada individuo por igual, y lo mismo sucede con el mobiliario. Debemos dar la amplitud necesaria para que cada mueble se pueda usar cómodamente y dimensionar el mobiliario al espacio que tenemos y con la capacidad de almacenaje necesaria.

No todo vale.

Las jerarquías en una familia y en una empresa son indispensables para poder mantener una relación coherente con nuestro objetivo.

Si tenemos hijos no podemos permitir que invadan toda la casa, con sus juguetes, objetos o con sus amigos. Los niños deben tener su propio espacio para poder desarrollarse como personas y es necesario que puedan tener su intimidad, lo mismo pasará con el resto de familiares.

En el trabajo no podemos permitir que las personas estén arrinconadas, enfrentadas o en una posición de poder que no les toca.

3. CONTROLA LA ENERGÍA :

La energía de un espacio tiene que fluir a su libre albedrío, es inteligente y sabe cuál es en todo momento su misión en un espacio.

No se tiene que encontrar en ningún momento obstáculos que no le permitan efectuar su misión de limpieza y regeneración de la misma.

Así cuando una persona entra en su hogar (guarida), la sensación que tiene que percibir, es calma, paz, bienestar y oler fragancias agradables. Si no es así, es que la energía se encuentra estancada y obstaculizada. Y ello nos repercute, por más que nos cueste creerlo, en nuestro estado físico y emocional.