Hoy me pongo a escribir con el fin de desterrar mitos sobre algo que me apasiona realmente y que me ha costado muchos años de formación.

Cuando empezamos con del Feng Shui aún era un tema que se relacionaba con el mundo esotérico y yo misma pensaba que formaba parte de un mundo más espiritual.

Creí que sería complicado ya que para mí 2+2 son 4 de toda la vida, pero la experiencia y lo vivido me ha hecho ver que esto no va de espiritualidad, todo lo contrario, es la energía más terrenal que podemos encontrar. Seguramente por ello en muchos países Europeos es de lo más habitual que una persona en cuanto se compra una casa o monta un negocio lo tenga en cuenta.

Cuando me refiero a terrenal me refiero a que es la “energía” de la tierra. Si, la “ENERGIA”. Todo aquello que nos rodea tiene su propia energía y eso está más que documentado a día de hoy.
De la tierra porque surge y existe sin que nosotros intervengamos en ello.

Por ello no me cansaré de repetir tanto en mis charlas como a todos mis clientes que el Feng Shui no lo percibimos a simple vista, porque actúa sobre nuestro inconsciente, es decir, que no le prestamos la atención que merece.

Todo aquello que vemos, olemos, pisamos, tocamos, nos ilumina, nos oscurece o todo aquello que nos hace sentir algo y está relacionado con la tierra, el metal, el agua, la madera o el fuego es lo que definiríamos como la energía del Feng Shui. Y si nosotros no existiéramos el feng Shui no existiría.

Por ello es tan importante el entorno. Observar y entender cómo están nuestros espacios y lo que nos están transmitiendo. Porque si tu casa es un KAOS y no tienes consciencia de ello, te pelearás con tus hijos y tu marido, si tu dormitorio no refleja amor será difícil que encuentres otra vez pareja.

Si tu empresa está desordenada tus empleados serán desordenados si hay cosas rotas te sentirás en un ambiente hostil y si el despacho en el que cierras las ventas es soso y aburrido los clientes que atraerás así serán.

Esto no quiere decir que el Feng Shui vaya a arreglar todas estas cosas en tu vida, al contrario, el Feng Shui está poniendo de manifiesto que tienes varios problemas que debes resolver y te ayuda a ser consciente sobre ellos para que puedas tomar medidas que hagan que tu vida sea mejor.

Y el único que puede hacer que su vida sea mejor eres tú mismo, no el Feng Shui.

Por lo tanto en qué te puede ayudar nuestro estimado amigo Feng Shui?

Como bien dice mi hijo de 5 años, ten cuidado que el Feng Shui se enfada si no bajas la tapa del wáter o no recoges la habitación y así es. Se molesta y hace que tú te sientas mal, estés malhumorado, irritado, cansado o sin un duro.

La parte espiritual que el Feng shui no detecta es otra completamente diferente. Nosotros decidimos cada una de nuestras actitudes de manera consciente o inconsciente. Estar bien, ser positivos o ser negativos. Esto queda impregnado en el espacio. Lo llamamos la energía del Hombre y solamente se puede limpiar a nivel energético, no haciendo Feng Shui.

No veo yo muy espiritual a Donal Trump y él usa el Feng Shui en todos sus negocios

Pero si controlamos el Feng Shui y controlamos nuestra actitud estamos dirigiendo los acontecimientos para que sean positivos para nuestra persona.

Si tú no estás dispuesto a hacer  que algo suceda no esperes que el feng shui actúe por ti.